Visor de Cliente: Sin Drivers, Sin Puerto Serie, Sin Excusas
El visor de cliente lleva veinte años siendo una pesadilla técnica: puertos COM, drivers OPOS, acentos y eñes que salen en jeroglífico. digabloPos lo resuelve de otra manera. Cualquier monitor que ya tengas o cualquier tablet se convierte en la pantalla donde tu cliente ve su ticket en directo, el total y el cambio. Gratis y sin cuota.
El visor VFD ha muerto, y no lo vamos a echar de menos
Pregunta en cualquier foro de comercios españoles por el visor de cliente y no encontrarás dudas sobre para qué sirve. Encontrarás gente atascada. El visor que solo aparece como puerto serie y el programa no lo detecta. Los acentos, la Ñ y el símbolo del euro que salen como caracteres raros porque el display hay que preconfigurarlo. Fabricantes que reconocen abiertamente que, con la cantidad de marcas y modelos que existen, no pueden garantizar la compatibilidad. Es un periférico de otra época que sigue vendiéndose como si fuera imprescindible. digabloPos no habla con ese aparato y no lo necesita. El visor de cliente es una vista del software, no un cacharro con driver. Conectas un monitor cualquiera al TPV y la pantalla del cliente se abre sola, o emparejas una tablet escaneando un código QR. Se ve el ticket completo, con sus líneas, sus descuentos y su total en grande, no dos líneas de veinte caracteres. Y funciona con acentos, con eñes y con euros, porque es una pantalla normal mostrando texto normal.
- Sin drivers, sin OPOS, sin puertos COM que configurar
- Sin problemas de acentos, Ñ ni símbolo del euro
- Muestra el ticket completo, no dos líneas de veinte caracteres
- Cualquier monitor, televisor, tablet o móvil sirve de pantalla
- Nada que comprar: un visor dedicado cuesta entre 100 y 400 euros
Lo que ve el cliente, línea a línea
La pantalla reproduce el ticket mientras el cajero lo construye. Cada artículo aparece con su nombre, la cantidad por el precio unitario, su variante si la tiene, cualquier nota de preparación y el importe de la línea. La última línea añadida se ilumina un instante en verde para que la mirada del cliente la siga sin buscarla. Si el cajero anula un artículo, la línea se tacha delante del cliente en vez de desaparecer en silencio, que es justo el momento en el que se gana o se pierde la confianza. Abajo, el total se muestra en un cuerpo enorme y su etiqueta cambia sola según el momento del cobro: Total mientras se pican artículos, A pagar cuando se abre la ventana de cobro, y Pendiente si la cuenta se divide entre varios. Los descuentos aparecen con su nombre, los puntos de fidelidad con el importe que descuentan, el IVA en el momento del cobro. Al validar el pago, la pantalla muestra durante seis segundos el importe entregado, el cambio a devolver y el método de pago, y después vuelve a tu logotipo.
- El ticket en directo: artículo, cantidad, precio unitario, variante y notas
- Línea anulada tachada en pantalla, nunca borrada a escondidas
- Total gigante que pasa a A pagar y luego a Pendiente en una cuenta dividida
- Descuentos con nombre, puntos de fidelidad, IVA y partes ya cobradas
- Tras el cobro: importe entregado, cambio a devolver y método de pago
- Conversión a divisa secundaria bajo el total si la tienes activada
Dos maneras de montarlo, ninguna pasa por la tienda de informática
La primera es un cable y nada más. Conecta cualquier monitor a tu TPV digabloPos y la aplicación lo detecta sola, abre en él la pantalla del cliente a pantalla completa y sin bordes, y la cierra si lo desconectas. No hay página de ajustes, no hay casilla que marcar, no hay que reiniciar nada. Vale el monitor viejo de la trastienda o el televisor que ya cuelga detrás de la barra. La segunda ni siquiera necesita cable. Desde la caja lanzas la emisión y aparecen un código QR y un código de seis dígitos. Escaneas ese QR con una tablet o un móvil que tenga digabloPos instalado y el dispositivo se convierte en el visor de cliente al momento. Se queda encendido durante todo el turno, sin apagarse ni bloquearse, apoyado en el mostrador o girado hacia la sala. Una tablet Android que ya no usa nadie es un visor de cliente perfectamente digno.
- Segundo monitor detectado y abierto automáticamente a pantalla completa
- Emparejamiento inalámbrico por código QR o código de seis dígitos
- La tablet no se apaga ni se bloquea durante el servicio
- Cada caja emite su propia pantalla, sin cruces entre puestos
- Instalación en dos minutos, sin técnico y sin cita
El cliente ve lo que paga, y eso te ahorra la discusión
El precio de la góndola que no coincide con el de la caja es una de las quejas más viejas y más repetidas del comercio, y en buena parte de América Latina es directamente un asunto de consumo con sanción detrás. Cuando el cliente ve su ticket construirse en pantalla, ese conflicto se resuelve antes de existir: te avisa él mismo de que ese artículo no es suyo, o de que se ha picado dos veces. Corriges en dos segundos, con la venta todavía abierta. El cambio merece un párrafo aparte. Aparece en grande al terminar el cobro, junto al importe entregado, y con eso termina una discusión que todo comerciante conoce de memoria. Si trabajas con dos divisas, el cliente ve el total, la conversión y lo que se le debe, sin cuentas de cabeza y sin desconfianza. Nada de esto es una función de lujo para grandes superficies. Es lo que evita que un malentendido de dos euros te cueste un cliente para siempre.
- El cliente detecta el doble escaneo y el artículo que no es suyo
- La corrección se hace en el mostrador, no en una reclamación
- Cambio a devolver en grande: se acaba la discusión sobre lo entregado
- Doble divisa: total, conversión e importe pendiente a la vista de los dos
- Carnicería, frutería y charcutería: el cliente lee el peso y el precio
Sin publicidad, sin propina forzada y sin cuota
Últimamente se ha puesto de moda que la pantalla que te enseña el total te pida también un porcentaje de propina, con las opciones ya marcadas y la cola esperando detrás. En Madrid se ha extendido lo bastante rápido como para que las asociaciones de consumidores pidan reglas. digabloPos no incluye esa pantalla, ni la va a incluir. El visor de cliente enseña un precio, no ejerce presión. Tampoco muestra publicidad ni carruseles de ofertas: es pasivo a propósito. Y es gratis. No es un módulo aparte, no lleva cuota mensual, no se cobra por terminal. Está incluido en el plan gratuito de digabloPos, igual que el resto de lo esencial. En cuanto a seguridad, la pantalla emparejada solo recibe: no escribe nada, no toca la venta, no puede cobrar y no accede a tus datos. El emparejamiento usa un código efímero que se regenera en cada emisión y deja de valer en cuanto la detienes. Además, la pantalla conectada por cable al TPV sigue funcionando aunque se caiga internet, porque no depende de la red.
- Sin propina sugerida, sin porcentajes preseleccionados, sin presión
- Sin publicidad ni carrusel de ofertas: la pantalla solo informa
- Pantalla de solo lectura: no puede modificar ni cobrar una venta
- La pantalla conectada por cable funciona sin internet
- Incluido en el plan gratuito: sin módulo aparte y sin cuota
Casos de Uso
Bar de barrio con doble pantalla
El televisor que ya cuelga detrás de la barra pasa a mostrar la cuenta de la mesa mientras se pide. Cuando el grupo divide la cuenta, cada uno ve lo que ya está pagado y lo que queda, sin que el camarero tenga que explicarlo tres veces.
Frutería y charcutería
El precio depende del peso, así que el cliente quiere verlo. Cada pesada aparece en pantalla con su cantidad y su precio por kilo mientras se despacha, y la báscula deja de ser un acto de fe.
Tienda de barrio en Bogotá o Lima
El cliente paga por transferencia o con billetes contados, y necesita ver el total exacto antes de soltar el dinero. El total está en pantalla, el cambio también, y la fila avanza sin discusiones.
Beneficios clave
Sin drivers ni puerto serie
Es software, no un periférico. Olvídate de puertos COM y de acentos rotos.
Nada que comprar
Un monitor que ya tienes, un televisor o una tablet vieja. Un visor dedicado cuesta 100 a 400 euros.
Emparejas con un QR
Escaneas y la tablet se convierte en visor de cliente. Sin cables por el mostrador.
Funciona sin internet
La pantalla conectada al TPV sigue mostrando el ticket aunque se caiga la conexión.
Cambio a la vista
Importe entregado, cambio a devolver y método de pago al terminar el cobro.
Sin cuota, sin módulo
Incluido en el plan gratuito. No se paga por terminal ni por pantalla.
Preguntas frecuentes
Funcionalidades relacionadas
Tu próximo visor de cliente ya está en tu almacén
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